Comprar una vivienda es una de las decisiones económicas más importantes de nuestra vida. Sin embargo, cuando empezamos a buscar piso o casa, solemos fijarnos principalmente en el precio que aparece en el anuncio. El problema es que el precio de compra no es el único desembolso que debemos tener en cuenta. Los impuestos, los gastos de notaría y Registro de la Propiedad, la tasación y otros costes pueden incrementar considerablemente el presupuesto necesario.
Si estás pensando en comprar una vivienda en Alicante, San Vicente del Raspeig, San Juan, Muchavista o alguna de las localidades cercanas, conocer estos gastos con antelación te ayudará a planificar tus ahorros y evitar sorpresas cuando llegue el momento de firmar.
En esta guía te explicamos cuánto cuesta comprar una vivienda en 2026, qué impuestos se aplican según se trate de una vivienda nueva o de segunda mano, qué gastos debes asumir si solicitas una hipoteca y cuánto dinero conviene tener disponible antes de iniciar la operación.
El presupuesto de una compraventa se divide en varias partidas. La más importante suele ser el precio del inmueble, pero a ella hay que añadir los impuestos y los gastos administrativos derivados de la operación.
Los principales gastos que debes contemplar son:
Es importante distinguir entre los gastos de compraventa y los gastos asociados a la financiación. No todos los compradores tienen que pagar las mismas partidas: quien compra sin hipoteca no necesita una tasación bancaria, mientras que quien solicita financiación debe estudiar también las condiciones del préstamo.
Si compras una vivienda que ya ha tenido un propietario anterior y la operación no está sujeta a IVA, el impuesto principal es el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Se trata de un impuesto autonómico, por lo que el tipo aplicable depende de la comunidad autónoma en la que se encuentre el inmueble.
En la Comunidad Valenciana, el tipo general del ITP es del 9 % para los hechos imponibles devengados desde el 1 de junio de 2026. Cuando el valor del inmueble supera el millón de euros, el tipo general aplicable es del 11 %. Existen también tipos reducidos para determinados supuestos, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la normativa.
Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo. Imagina que compras un piso de segunda mano en San Vicente del Raspeig por 200.000 euros y que la base imponible aplicable coincide con ese importe. Si te corresponde el tipo general del 9 %, el cálculo sería el siguiente:
200.000 € × 9 % = 18.000 € de ITP.
Por tanto, únicamente en este impuesto necesitarías 18.000 euros adicionales al precio de compra.
Conviene tener en cuenta que el precio escriturado no siempre determina por sí solo la base imponible. En los inmuebles sujetos al valor de referencia del Catastro, este puede ser determinante para calcular el impuesto, salvo que resulte aplicable una regla distinta por las circunstancias de la operación. Si el precio o el valor declarado es superior al valor de referencia, también puede influir en la base imponible.
Por eso, antes de calcular cuánto dinero necesitarás, es recomendable comprobar el valor de referencia y revisar las condiciones concretas de la compraventa.
Sí. Determinados compradores pueden acceder a tipos reducidos si cumplen los requisitos previstos en la normativa autonómica. Estos beneficios pueden depender, entre otros factores, de que la vivienda vaya a constituir la residencia habitual, de la edad del comprador, de determinadas circunstancias personales o del valor del inmueble.
No obstante, no debes dar por hecho que te corresponde un tipo reducido únicamente por comprar tu primera vivienda o por ser menor de una determinada edad. Es necesario comprobar los requisitos vigentes, los límites económicos y la documentación exigida en cada caso.
Antes de firmar, conviene consultar la normativa tributaria actualizada de la Generalitat Valenciana o solicitar asesoramiento fiscal para determinar qué tipo se aplica a tu operación.
La fiscalidad cambia cuando compras una vivienda de obra nueva directamente al promotor y la operación constituye una primera entrega sujeta a IVA. En ese caso, los impuestos principales son el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD).
Con carácter general, la compra de una vivienda nueva está sujeta a un IVA del 10 %. Existen particularidades para determinados tipos de vivienda, como algunas viviendas de protección oficial, por lo que conviene comprobar el régimen aplicable a cada inmueble.
Si compras una vivienda nueva por 200.000 euros y se aplica el tipo general, pagarás 20.000 euros de IVA.
Además del IVA, la escritura de compraventa de una vivienda nueva puede quedar sujeta a la cuota variable de AJD. En la Comunidad Valenciana, el tipo general es del 1,4 % para los hechos imponibles devengados desde el 1 de junio de 2026, sin perjuicio de los tipos reducidos o beneficios fiscales que puedan resultar aplicables.
Siguiendo el ejemplo de una vivienda de obra nueva de 200.000 euros, y suponiendo que esa cantidad sea la base imponible aplicable, el cálculo orientativo sería:
Esto significa que, antes de sumar notaría, Registro y otros gastos de la operación, los impuestos ya representarían 22.800 euros. Por eso es fundamental saber si la vivienda que te interesa es nueva o de segunda mano: la diferencia fiscal puede ser considerable.
La escritura pública permite formalizar la compraventa ante notario. Posteriormente, la inscripción en el Registro de la Propiedad permite hacer constar oficialmente el cambio de titularidad y facilita la protección jurídica del comprador.
Los honorarios notariales y registrales están sujetos a aranceles, pero el importe final depende de diferentes circunstancias, como el precio de la vivienda, las características de la escritura y las copias que se soliciten.
En una compraventa también hay que tener en cuenta lo establecido legalmente y lo que acuerden las partes sobre los gastos de otorgamiento de la escritura. Por ello, es recomendable solicitar una estimación antes de la firma para conocer qué conceptos te corresponderá pagar.
Aunque estos gastos suelen ser inferiores a los impuestos, no conviene ignorarlos al preparar el presupuesto. La suma de varias partidas relativamente pequeñas puede suponer una cantidad relevante cuando se añade al desembolso inicial.
Muchas personas necesitan financiación bancaria para comprar su vivienda. Si es tu caso, debes calcular tanto el dinero que tendrás que aportar para la compra como los costes asociados a la solicitud de la hipoteca.
La entidad financiera suele necesitar una tasación para conocer el valor del inmueble que servirá como garantía del préstamo. El comprador normalmente asume este coste, que varía según la vivienda, su ubicación, sus características y la sociedad de tasación elegida.
Antes de encargarla, consulta con el banco qué tasaciones acepta y qué requisitos deben cumplir. Así evitarás pagar por un informe que no resulte válido para la operación.
Desde la entrada en vigor de la normativa de contratos de crédito inmobiliario, con carácter general, los gastos de notaría de la escritura del préstamo hipotecario, inscripción registral, gestoría y el AJD correspondiente a la hipoteca los asume la entidad prestamista, no el comprador. El cliente suele pagar la tasación y las copias notariales que solicite.
Esto es diferente de los gastos de la escritura de compraventa, que deben analizarse por separado. No hay que confundir el impuesto que grava la adquisición de la vivienda con el AJD asociado a la escritura del préstamo hipotecario.
Otro aspecto importante es que el banco no suele financiar automáticamente el 100 % del precio de la vivienda. La financiación depende de tu solvencia, de la tasación, del valor de compra y de las condiciones que ofrezca la entidad.
En muchos casos, el comprador necesita disponer de ahorros para aportar una parte del precio y pagar los impuestos y gastos que no cubre la hipoteca. Por eso, antes de empezar a visitar viviendas, conviene estudiar la financiación y calcular cuánto puedes destinar realmente a la compra.
Puedes ampliar esta información en nuestra guía para comprar tu primera vivienda en San Vicente del Raspeig, donde explicamos otros aspectos que debes valorar durante el proceso.
Vamos a comparar dos situaciones para entender cómo cambia el presupuesto según el tipo de vivienda. En ambos ejemplos suponemos que la base imponible coincide con los 200.000 euros del precio y que no se aplica ningún tipo reducido.
En este caso, el precio más el ITP suma 218.000 euros, antes de añadir los gastos notariales, registrales y cualquier otro coste aplicable.
En este supuesto, el precio más el IVA y el AJD suma 222.800 euros, antes de añadir el resto de gastos de la operación.
La diferencia fiscal entre ambos ejemplos es de 4.800 euros. No obstante, esta comparación es orientativa: el resultado real dependerá de la base imponible, de los tipos aplicables y de las circunstancias concretas de cada compraventa.
Además de los impuestos y los gastos de formalización, existen otros costes que pueden influir en tu presupuesto. No todos se pagan necesariamente en el momento de la firma, pero conviene contemplarlos desde el principio.
Si compras una vivienda de segunda mano, revisa su estado antes de cerrar la operación. Una cocina antigua, unas instalaciones que necesitan renovarse o problemas de aislamiento pueden requerir una inversión adicional.
Calcula un presupuesto realista para las reformas imprescindibles y, si es posible, solicita varios presupuestos antes de comprometerte. Así podrás valorar el coste total de la vivienda y no solamente el precio anunciado.
Comprueba si los suministros de agua, electricidad y gas están activos y si será necesario realizar algún trámite o adaptación. Los costes dependerán del estado de las instalaciones y de las gestiones necesarias.
Una vez seas propietario, tendrás que asumir los gastos ordinarios de la vivienda. Entre ellos pueden encontrarse la cuota de comunidad, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el seguro del hogar y el mantenimiento de las instalaciones.
Si estás pensando en comprar un piso, pregunta por la cuota de comunidad y por las posibles derramas aprobadas o previstas. Si te interesa un chalet, calcula también el coste de mantener el jardín, la piscina y las instalaciones exteriores, si las tiene.
Estos gastos no son impuestos derivados directamente de la compraventa, pero afectan a la capacidad económica que necesitarás para mantener la vivienda a largo plazo.
No existe una cantidad única válida para todos los compradores. El ahorro necesario dependerá del precio del inmueble, del tipo de vivienda, de los impuestos aplicables, de la financiación que consigas y de tu situación económica.
Como orientación, al preparar el presupuesto conviene separar dos cantidades:
Por ejemplo, si el banco te concede una hipoteca que cubre el 80 % del precio de una vivienda de 200.000 euros, tendrías que aportar 40.000 euros del precio con fondos propios. A esa cantidad habría que añadir los impuestos y los demás gastos. El porcentaje de financiación es solo un ejemplo: cada operación debe estudiarse individualmente.
También es aconsejable conservar un colchón para imprevistos. Utilizar todos los ahorros para pagar la entrada y los impuestos puede dejarte en una situación económica demasiado ajustada justo después de comprar.
Antes de dar el paso, conviene evitar algunos errores habituales que pueden complicar la operación.
Una buena planificación financiera te permitirá comparar viviendas con criterio y negociar con mayor seguridad. Si necesitas orientación para organizar la búsqueda, también puedes consultar nuestra información sobre el proceso de compra de una vivienda en San Vicente del Raspeig.
Comprar una vivienda no consiste únicamente en encontrar un inmueble que te guste. También necesitas conocer su situación, comprobar la documentación, calcular los gastos asociados y valorar si encaja con tu presupuesto actual y futuro.
En Urbanaliza conocemos el mercado inmobiliario de San Vicente del Raspeig y de otras zonas de Alicante, como San Juan, Muchavista y El Campello. Te ayudamos a encontrar viviendas que se adapten a tus necesidades, a valorar las opciones disponibles y a avanzar en el proceso de compra con una visión más clara de cada paso.
Si estás buscando piso, ático, planta baja o chalet, puedes empezar consultando nuestro buscador de viviendas en venta. Y si necesitas orientación para definir tu presupuesto o resolver dudas sobre el proceso, contacta con nuestro equipo.
Antes de comprar, calcula todos los gastos. Con la información adecuada y el asesoramiento profesional, podrás tomar una decisión más segura y encontrar una vivienda que encaje tanto con tus necesidades como con tu presupuesto.
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